Madre y Pro

Madre y Pro

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Hay mujeres que tienen claro que su prioridad es ser madres, otras quieren tener su carrera profesional encaminada antes de dar ese paso,  y otras que saben conjugar ambas facetas e ir creciendo en paralelo.

En cualquiera de los dos casos, tener hijos es una decisión importante que bien encaminada, te hace crecer como persona y  mucho como profesional.

Yo quise encaminar mi carrera profesional como diseñadora antes que ser madre.

Lanzar una empresa y hacerte un hueco en el mundo del diseño partiendo de cero con 28 años, no es fácil.  Y no te deja mucho tiempo para otras cosas.

Mi  inexperiencia en Pymes y llegar a convertirme en una “PRO” hizo que le dedicara muchas horas, así que para mi ese no era el momento para tener hijos.

Comencé a plantearme la maternidad cuando ya había entrado en la treintena y el instinto de continuidad de la especie comenzó a funcionar.  No olvidemos que seguimos siendo animales.

Y como explica la neurociencia,  seguimos tomando la mayoría de nuestras decisiones con la parte inconsciente de nuestro cerebro.

Por suerte, seguí mi instinto.

Tuve que replantearme las relaciones y por supuesto mi trabajo. A las relaciones hay que dedicarles tiempo para construirlas así que me olvidé de esas relaciones maravillosas que parecen salidas de la nada y comencé mi trabajo personal enfocándome en dedicarle tiempo.

Fue entonces cuando apareció la persona que buscaba, el padre de mis hijos y a día de hoy, mi marido, Joaquín.

Y llegó nuestro primer hijo y nuestra vida cambió más, nos fuimos a vivir al extranjero y además padres primerizos… ¡Fue toda una EXPERIENCIA!

Conseguí combinar maternidad y crecimiento profesional y de mi empresa.

Al regreso de nuestra expatriación fué cuando comenzó mi propia REVOLUCION personal como profesional y sobre todo como persona.

Con el nacimiento de nuestro segundo hijo y el regreso a España , llegó el CAOS y mi falta de tiempo permanente, y comencé a replantearme mis prioridades.

Dedicarles tiempo a mis hijos para educarles y para traspasarles mi valores era importante para mi, pero había conseguido convertirme en una profesional, y a pesar de la crisis me iba bien.

¿Cómo cambiar mi vida laboral ahora?

Y además con la creencia social que  ser madre nos convierte en personas poco productivas.

Por suerte esa creencia ha convivido conmigo mucho tiempo y la estructura social no  me ha ayudado a que sea fácil pero hoy afirmo que es todo lo contrario, es un master de dirección de equipos y liderazgo en toda regla:

  • aprendes de gestión de tiempo, tuyo y del equipo,

  • avances en logística permanentes,

  • gestión y desarrollo de proyectos,

  • manejas como nadie la distribución de espacios comunitarios y personales,

  • buscas puntos de encuentro en el equipo,

  • y potencias lo mejor de cada uno…

El objetivo: invertir el  tiempo en preparar a las generaciones del futuro. Las que continuaran con la supervivencia de la especie.

¿Les parece poco productivo? A mi, no.  Creo que es una gran aportación a la humanidad.

Me pareció un momento maravilloso para crear mi nuevo perfil profesional:  hoy soy Coach y Diseñadora de Sueños, dedicada a implantar programas de neurociencia aplicada a nivel personal y organizativo.

Hay que decir que no fue fácil, que  tuve una gran lucha interna. Y  sin la complicidad de mi marido no lo habría conseguido.  ¿Dejar todo y empezar de cero? ¿Dejar de ser lo que yo misma consideraba que era una PRO?  ¿ Dejar de tener los mismos ingresos?

Hoy sé que lo que he hecho ha sido  sumar conocimiento y experiencias a mi carrera como PRO aprendiendo de mis hijos y con ellos.

A lo largo de este tiempo he conocido a muchas madres que han pasado por esa etapa de querer seguir siendo una gran PRO y además no dejar de ser madres maravillosas, estableciendo un debate interno permanente,  con un sentimiento de culpa AGOTADOR por tener que elegir: tiempo con hijos o tiempo de trabajo.

Pero el día no tiene más horas y tú decides a qué se las dedicas. Cualquiera de las opciones es válida siempre que la decidas tú y no el entorno (la empresa, la familia, la sociedad).

Tú eres la única persona que decides cuales son tus prioridades en cada momento y desde ahí, aunque las cosas no sean siempre fáciles, encontrarás tu equilibrio,  tu camino personal de crecimiento y también tu felicidad.

 

 

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